Aquí está la cesta, con la salsa mola,[348] la corona y el cuchillo: también el fuego; de modo que solo falta la oveja.

CORO.

Apresuraos, apresuraos; porque si os ve Queris,[349] vendrá sin que se le llame, y tocará la flauta hasta que os veáis obligados a taparle la boca con algo, para premiar sus fatigas.

TRIGEO.

Vamos, coge la cesta y el agua lustral, y da cuanto antes una vuelta por la derecha alrededor del ara.

EL ESCLAVO.

Ya he dado la vuelta; manda otra cosa.

TRIGEO.

Aguarda a que sumerja este tizón en el agua. Tú rocía el altar; tú dame un poco de salsa mola; purifícate y alárgame después el vaso; y luego esparce sobre los espectadores el resto de la cebada.

EL ESCLAVO.