TRIGEO.
¡La libación, la libación!
HIEROCLES.
Échame a mí también, y dame una porción de los intestinos.
TRIGEO.
Eso no place a los dioses inmortales, sino el que primero hagamos nosotros las libaciones y tú te marches. ¡Oh veneranda Paz, permanece a nuestro lado toda la vida!
HIEROCLES.
Tráeme aquí la lengua.
TRIGEO.
Tráeme la tuya.