¿Cuánto das por ellas?
TRIGEO.
Si las cortas por la mitad, para que puedan servir de rodrigones, te pagaré a dracma el ciento.
EL FABRICANTE DE LANZAS.
Este hombre se burla de nosotros. Vámonos, amigo.
TRIGEO.
Muy bien hecho; pues ya salen a orinar los hijos de los convidados, y si no me engaño, a preludiar sus cantos. Eh, muchacho, si piensas cantar, ensáyate antes delante de mí.
EL HIJO DE LÁMACO.
Celebremos ahora