PISTETERO.

Aceptamos el augurio.

LA ABUBILLA.

Entrad, pues.

PISTETERO.

Vamos, dirígenos tú.

LA ABUBILLA.

Venid.

PISTETERO.

¡Ah cielos! Ven, vuelve acá. ¿Cómo este y yo, que no tenemos alas, os hemos de seguir cuando voléis?