EVÉLPIDES.
Tú quédate aquí, y revienta.[493]
PISTETERO.
Anda, amigo mío, a donde te envío; nada de cuanto te he dicho puede hacerse sin ti. Yo voy a ofrecer un sacrificio a los nuevos dioses, y a llamar al sacerdote para que presida la procesión. ¡Eh, tú, esclavo! trae el canastillo y la sagrada vasija.[494]
CORO.
Yo uno a las tuyas mis fuerzas y mi voluntad, y te exhorto a dirigir a los dioses súplicas espléndidas y solemnes, y a inmolar una víctima en acción de gracias. Entonemos en honor del dios canciones píticas acompañadas por la flauta de Queris.
PISTETERO (Al flautista).
Deja de soplar, Hércules. ¿Qué es eso? Por Júpiter, muchos prodigios he visto, pero nunca a un cuervo con bozal.[495] Sacerdote, cumple tu deber, y sacrifica a los nuevos dioses.
EL SACERDOTE.