Toma y lee.
PISTETERO.
Pero tu oráculo en nada se parece a otro que escribí yo mismo bajo la inspiración de Apolo. «Cuando, sin que nadie le llame, venga un charlatán a molestarte mientras estás ofreciendo un sacrificio, y pida una porción de las entrañas, deberás molerle las costillas a palos.»
EL ADIVINO.
Tú deliras.
PISTETERO.
Toma y lee. «Y no le perdones, aunque sea un águila en las nubes, aunque sea Lampón, aunque sea el gran Diopites.»[510]
EL ADIVINO.
¿También está eso?
PISTETERO.