HÉRCULES.

¡Qué particular es este Neptuno! ¿A dónde vas? ¿Hemos de emprender la guerra por una mujer?

NEPTUNO.

¿Pues qué hemos de hacer?

HÉRCULES.

¿Qué? La paz.

NEPTUNO.

¡Cómo! ¿No conoces, imbécil, que te está engañando? Tú mismo te arruinas. Si Júpiter muere después de haberle entregado el mando, quedarás reducido a la miseria, pues a ti han de pasar todos los bienes que tu padre deje a su muerte.

PISTETERO.

¡Ah, desdichado! ¡Cómo trata de confundirte! Ven acá y te diré lo que hace al caso. Tu tío te engaña, pobre amigo; según la ley, no puedes heredar ni un hilo de los bienes paternos, porque eres hijo bastardo y no legítimo.