LISÍSTRATA.
¿Y dónde vas a hallar un caballo blanco?
CALÓNICE.
¿Pues cómo juraremos?
LISÍSTRATA.
Voy a decírtelo. Coloquemos aquí una gran copa negra,[624] inmolemos en ella un cántaro de vino de Tasos, y juremos no mezclarle ni una gota de agua.
LÁMPITO.
¡Oh qué hermoso juramento! No hay palabras para elogiarle bastante.
LISÍSTRATA.
Que me traigan una copa y un cántaro.