No lo creas: te haces la ilusión de que mandas, y eres un esclavo; y, si no, dime, padre: ¿qué honra obtienes de disfrutar todos los tributos de la Grecia?

FILOCLEÓN.

Muchísima: apelo al testimonio de esos amigos.

BDELICLEÓN.

Acepto el arbitraje: soltadle, esclavos.

FILOCLEÓN.

Dadme una espada. Si tus argumentos me vencen, me atravesaré con ella.

BDELICLEÓN.

Y si no, ¿te conformas con la sentencia de esos árbitros?

FILOCLEÓN.