Me parece mucho más joven; ¡qué tierna es su mirada! Sin duda su desdén y negativas enardecen mi amor.
MIRRINA.
Dulcísimo niño, hijo de un mal padre, y encanto de tu mamá, toma, toma este beso.
CINESIAS.
¿Por qué haces eso, malvada, siguiendo el ejemplo de otras mujeres con gran pena tuya y mía?
MIRRINA.
Quietas las manos.
CINESIAS.
Todo lo que hay en casa se está perdiendo.
MIRRINA.