[80] Medio empleado para alejarlas. Virgilio hablando de las abejas (Georg. IV, 230) dice: «Fumos pretende sequaces

[81] Selarcio en lugar de Selos. Véase la nota del [verso 324] de esta misma comedia.

[82] Poeta trágico, cuyos versos eran muy duros, a lo cual parece aludir la frase de Aristófanes.

[83] General lacedemonio. Murió al año siguiente de la representación de Las Avispas en el mismo combate que Cleón.

[84] Los lacedemonios, enemigos de los atenienses, se dejaban crecer la barba.

[85] Lit.: «Pues aún no estás en el apio ni en el camino.» El apio servía para marcar los bordes de las sendas en los jardines. El proverbio se aplicaba a los que aún no estaban más que al principio de un grave negocio.

[86] Las acusaciones de aspirar a la restauración de la tiranía eran frecuentes en Atenas.

[87] Tan delicado gusto despertaba sus sospechas.

[88] Poeta trágico, gran gastrónomo, citado en Los Acarnienses (v. 887).

[89] Flechazo a la manía de los atenienses por los procesos.