[275] En el texto hay un juego de palabras intraducibie, porque γῆρας significa vejez y la piel o camisa de las serpientes, y ἀσπίς escudo y áspid.
[276] Diversión de los asistentes a un festín, que consistía en arrojar a un recipiente los restos del vino de sus copas; del ruido que el líquido producía al caer, deducía cada jugador el cariño que su amante le profesaba. Había dos especies de cótabo. He aquí cómo los describe el Escoliasta: Primero, clavábase en tierra un palo, a cuya extremidad superior se adaptaba por medio de una correa una barra movible que sostenía dos platillos, colgados de sus brazos como de los de una balanza, y debajo de estos platillos se ponían dos vasijas con agua: cada jugador lanzaba una copa de vino sobre un platillo, que al llenarse descendía y chocaba con la cabeza de una estatuita de bronce puesta en la vasija con agua de que se ha hablado: cuando este choque se verificaba sin ningún derramamiento del líquido, el jugador era proclamado vencedor, y se le auguraba buena suerte en las lides de Cupido. Segundo, colocábase una vasija con agua, sobre la cual flotaban otras más pequeñas: el juego consistía en sumergir una de estas, arrojando bruscamente el vino que quedaba en el fondo de las copas.
[277] Ilustre general ateniense (V. la nota al verso 562 de Los Caballeros).
[278] Gimnasio de Atenas donde se ejercitaban los soldados y se ponían a prueba antes de una expedición militar los hombres capaces de resistir sus fatigas.
[279] Respuesta que se había hecho proverbial. Cilicón de Mileto entregó sus patria a los habitantes de Priene, respondiendo a los que le preguntaban qué intentaba hacer: Nada malo. Después de su traición se refugió en Samos, donde uno de sus compatriotas, de oficio carnicero, le cortó una mano para castigar su perfidia.
[280] Alusión a una costumbre judicial. Cuando había varios criminales condenados a la pena capital se ejecutaba uno cada día, sorteándolos al efecto.
[281] Se refiere a las municiones de boca que tenían que adquirir los soldados al partir a una expedición.
[282] Trigeo toma las palabras de Mercurio en su acepción obscena.
[283] Al tener lugar la iniciación se ofrecía un cerdo en sacrificio. Los iniciados gozaban después de su muerte de una suerte más feliz. (V. Las Ranas, 454.)
[284] Parodia.