¿Osas poner sobre ella tus sacrílegas manos?

BDELICLEÓN.

No; principiando por sacrificar a Vesta,[132] trituraré a mi adversario.

FILOCLEÓN.

Vamos, vamos, principia pronto la acusación; yo ya sé cuál castigo ha de imponerse.

BDELICLEÓN.

Deja que te traiga las tablillas y el estilo.

FILOCLEÓN.

¡Oh! ¡Me mueles y me asesinas con tus dilaciones! Lo mismo me era escribir en la arena.

BDELICLEÓN.