EL ARQUERO.

¡Maldita vieja! ¿Por cuál camino huyó? ¡Artamuxia!

CORO.

Sube todo derecho. ¿Adónde corres? Vuelve atrás: sigue la dirección contraria.

EL ARQUERO.

¡Pobre de mí! Y en tanto huye Artamuxia.

CORO.

Corre, corre. ¡Ojalá un viento favorable se te lleve... al infierno! Pero ya es hora de que cesen nuestros juegos y de retirarnos a nuestros hogares. ¡Plegue a las Tesmóforas sernos propicias en premio de nuestro trabajo!

FIN DE LAS FIESTAS DE CERES Y PROSERPINA.