Eso es.

HÉRCULES.

Como estabas con Clístenes...

BACO.

No te burles, hermano mío; me siento mal de veras; el tal deseo me martiriza.

HÉRCULES.

Pero, hermanito, sepamos cuál es.

BACO.

No puedo revelártelo, pero te lo daré a entender por medio de un enigma. Di, ¿no te ha asaltado alguna vez un repentino deseo de comer puches?

HÉRCULES.