No trates de meterme miedo y aterrarme; no me disuadirás.
HÉRCULES.
Luego un vasto cenagal, lleno de inmundicias, y sumergidos en él todos los que faltaron a los deberes de la hospitalidad, los que negaron el salario a su bardaje, y los que maltrataron a su madre, abofetearon a su padre o copiaron algún pasaje de Mórsimo.[207]
BACO.
A esos deberían agregarse todos los que aprendieron la danza pírrica de Cinesias.[208]
HÉRCULES.
Más lejos encantará tus oídos el dulce sonido de las flautas; verás bosquecillos de mirtos iluminados por una luz purísima como la de aquí; encontrarás grupos bienaventurados de hombres y mujeres, y escucharás alegres palmoteos.
BACO.
Y esos, ¿quiénes son?
HÉRCULES.