CARONTE.

Adelanta los brazos; extiéndelos.

BACO.

Ya están.

CARONTE.

¡Basta de tonterías! Rema vigorosamente.

BACO.

¿Cómo he de poder remar si no conozco este oficio, ni he estado nunca en Salamina?

CARONTE.

Facilísimamente; porque en cuanto cojas el remo vas a oír bellísimos cánticos.