Ya se me han levantado ampollas; tengo el trasero inundado de sudor, y pienso que pronto empezaré a decir, brekekekex, coax, coax. Pero callad, raza graznadora.
LAS RANAS.
¡Callar! Al contrario, cantaremos más fuerte. Porque a nosotras nos deleita en los días apacibles saltar entre el fleos[223] y la juncia, entonando los himnos que solemos cantar cuando nadamos; o bien, cuando Júpiter vierte la lluvia, sumergidas en el fondo de nuestras moradas, unir nuestras ágiles voces al ruido de las gotas. Brekekekex, coax, coax.
BACO.
Os prohíbo cantar.
LAS RANAS.
El silencio es para nosotras insoportable.
BACO.
Más insoportable es para mí el destrozarme remando.
LAS RANAS.