LA CRIADA.
En la flor de la juventud, y recién salidas del tocador. Pero entra; el cocinero iba ya a sacar del fuego los peces, y a llevarlos a la mesa.
JANTIAS.
Sea; vete a decir a esas bailarinas que entro al instante. Tú, muchacho, sígueme con el hato al hombro.
BACO.
¡Eh, tú, alto! Sin duda has tomado en serio el papel de Hércules que yo te he dado en broma. Basta de sandeces, Jantias; vuelve a cargarte el hato.
JANTIAS.
¿Qué es esto? Creo que no pensarás quitarme lo que me has dado.
BACO.