Envías a mi mente conturbada?

Sin duda es un aborto del averno,

Un alma inanimada,

De horrible aspecto y de letal mirada,

Un hijo de la noche y del infierno,

De uñas de acero y veste rozagante.

La lámpara brillante,

Esclavas, encended, y al cristalino

Río hurtadle la linfa en vuestras urnas;

Calentadla y podré de este divino