¿Los que disfrutan de todas esas cosas no son los ladrones más grandes?

PRAXÁGORA.

Antes sí, amigo mío, bajo el antiguo régimen; mas ahora que todo será común, ¿qué provecho podrá haber en no traer su parte?

BLÉPIRO.

Si alguno ve a una linda muchacha y se le antoja gozar de sus encantos, con los bienes reservados podrá hacerla un obsequio, y de este modo obtener su amor, sin dejar de percibir su parte de los bienes comunes.

PRAXÁGORA.

Es que lo podrá obtener gratis. Pues yo haré que las mujeres sean también comunes y den hijos al que los quiera.

BLÉPIRO.

¿Pero no ves que todos se dirigirán a la más hermosa?

PRAXÁGORA.