Escucha: «Han resuelto las mujeres que cuando un joven ame a una doncella no podrá gozar de sus favores sin haber otorgado previamente los suyos a una anciana: si atento solo a su pasión por la joven se negase a cumplimentar el precitado requisito, las mujeres de avanzada edad tendrán derecho a prenderle y a arrastrarle impunemente por donde más lo sienta.»[524]

EL JOVEN.

¡Ay de mí! Voy a ser un nuevo Procusto.[525]

VIEJA PRIMERA.

Es necesario obedecer nuestras leyes.

EL JOVEN.

¿Y si alguno de mis amigos o conciudadanos viniese a rescatarme?

VIEJA PRIMERA.

Ningún hombre puede disponer de cosa alguna cuyo valor exceda al de una medimna.

EL JOVEN.