¿Pero de dónde vienes tan puerco?
PLUTO.
De casa de Patroclo,[547] que no se ha lavado[548] en toda su vida.
CREMILO.
¿Y tu enfermedad de dónde procede? Responde.
PLUTO.
Me la ha producido Júpiter, por odio a los hombres. Yo, desde jovencito, le había amenazado con visitar solamente la casa de las personas justas, sabias y modestas, y él me dejó ciego para que no las conociese. ¡Tanto detesta a las gentes honradas!
CREMILO.
Pues la verdad es que solo los hombres buenos y justos le reverencian.
PLUTO.