CARIÓN.
¡Ancianos que en las fiestas de Teseo[598] empapáis mendruguillos de pan en la salsa de los pobres, cuán grande es vuestra felicidad! ¡Qué afortunados sois vosotros y todos los hombres de bien!
CORO.
¿Qué ocurre, buen amigo? Pareces portador de una noticia agradable.
CARIÓN.
¡Qué dicha la de mi amo, o, por mejor decir, la de Pluto! Era ciego y ha recobrado la vista; sus ojos lanzan brillantes destellos, gracias a la solicitud de Esculapio.
CORO.
¡Oh gratísima nueva! ¡Oh colmo de felicidad!
CARIÓN.
Es preciso alegrarse aunque no se quiera.