¿Hay paciencia para oír esto?
MNESÍLOCO.
Ni que habiendo parido tu esclava un varón, supusiste que era tuyo, y le entregaste tu hija.
MUJER TERCERA.
Por las diosas, lo que es eso no lo dejo yo pasar: te voy a arrancar el pelo.
MNESÍLOCO.
¡No me tocarás por Júpiter!
MUJER TERCERA. (Dándole una bofetada.)
¡Toma!
MNESÍLOCO. (Contestándole con otra.)