Pues bien, ese soy yo; por eso todos los negocios del Estado son de mi competencia.

CREMILO.

¡Buen magistrado, vive Dios! ¿Pero no preferirías vivir tranquilamente sin hacer nada?

EL DELATOR.

No ocuparse de nada es vivir como un borrego.

CREMILO.

¿No quieres mejorar de vida?

EL DELATOR.

No, aun cuando me des a Pluto en persona y el silfio de Bato.[619]

CREMILO.