MNESÍLOCO. (Aparte.)
¡Perdido soy! (Hace un movimiento para huir.)
CLÍSTENES. (A Mnesíloco.)
¡Eh, tú! ¿A dónde vas? Quieta en tu puesto. ¿Qué te pasa?
MNESÍLOCO.
Déjame ir a orinar.
CLÍSTENES.
Eres una desvergonzada. Anda; aquí te aguardo.
CORO.
Aguárdala y no la pierdas de vista; es la única a quien no conocemos.