Cayó desplomada la hermosa doncella. Un grito de horror salió del pecho de cuantos la rodeaban. Algunos corrieron en persecución de los criminales, que huían por el monte arriba. Otros acudieron á socorrerla. Demetria se revolcaba en el suelo soltando torrentes de sangre que enrojecían el alabastro de su cuerpo y el verde de la pradera. D. Prisco se dejó caer de rodillas á su lado, para recoger su último aliento y enviarlo á Dios con el perdón de sus pecados. El capitán, teniendo á su hija desmayada entre los brazos, lloraba como un niño.

En aquel momento, el noble hidalgo D. César de las Matas de Arbín se irguió arrogante en medio del campo. Y trémulo de indignación, con sus blancos cabellos flotando, los ojos chispeantes, los puños crispados se dirigió al grupo de los próceres de la Pola gritándoles.

—Decís que ahora comienza la civilización... Pues bien, yo os digo... ¡oídlo bien!... ¡yo os digo que ahora comienza la barbarie!

FIN

ÍNDICE

Páginas.
INVOCACIÓN[1]
[I.]—La cólera de Nolo[5]
[II.]—La lumbrada[21]
[III.]—Demetria[51]
[IV.]—La misa[65]
[V.]—La romería del Carmen[79]
[VI.]—Bartolo[104]
[VII.]—Ninfas y sátiros[115]
[VIII.]—El capitán[129]
[IX.]—Los hidalgos[145]
[X.]—La torga[158]
[XI.]—Madre é hija[172]
[XII.]—El desquite[181]
[XIII.]—Adiós[193]
[XIV.]—Trabajos y días[203]
[XV.]—Carta de Demetria[217]
[XVI.]—Martinán el filósofo[228]
[XVII.]—Miseria humana[238]
[XVIII.]—La hija del capitán[249]
[XIX.]—Señorita y aldeana[258]
[XX.]—Rapto de Demetria[274]
[XXI.]—Purificada[285]
[XXII.]—La envidia de los dioses[304]

FOOTNOTES:

[1] Especie de manteleta ó chal estrecho de picos largos que cubre el pecho y parte de la espalda, anudándose á ésta por la cintura, dejando descubiertos enteramente los brazos y parte del tronco. Lo usan todavía las aldeanas en Asturias.

[2] Caseta cuadrada de madera apoyada sobre cuatro columnas de piedra que la aislan del suelo y sirve ordinariamente de granero. Cuando es cuadrilonga y tiene seis ú ocho columnas se llama panera.