?Es esta toda tu respuesta? ?no tienes otra mas dulce? iPiensa bien en ello antes de negarte a lo que te propongo!
MANFREDO.
He dicho no.
LA ENCANTADORA.
Puedo pues retirarme; habla.
MANFREDO.
Retirate.
[La Encantadora desaparece.]
MANFREDO solo.
Somos la victima del tiempo y de nuestros terrores; cada dia se nos presentan nuevas penas; vivimos sin embargo maldiciendo la vida y temiendo la muerte. Gimiendo bajo el yugo que nos oprime, y cargado con el peso de la vida, nuestro corazon no late sino en las ocasiones que esperimentamos alguna contrariedad, o algun goce perfido que finaliza por crueles angustias y por la estenuacion y la debilidad. ?En el numero de nuestros dias pasados y por venir (porque lo presente no existe en la vida) no hay algunos, no hay uno solo en el que el alma no deje de desear la muerte, y no obstante de huirla, como un rio helado por el invierno cuya fria impresion bastaria el arrostrarla un momento?