MANFREDO.

Conozco vuestro poder, y sin embargo ya veis que no obedezco.

UN CUARTO ESPIRITU.

Nosotros te ensenaremos a humillarte.

MANFREDO.

No tengo necesidad de aprenderlo. iCuantas noches tendido sobre la arida arena y con la cabeza cubierta de ceniza, me he prosternado poniendo mi cara sobre la tierra! He caido en la ultima de las humillaciones; porque me he sometido a mi vana desesperacion y a mi propia miseria.

QUINTO ESPIRITU.

?Te atreves a negar al grande Ariman hallandose sobre su trono, lo que le concede toda la tierra, sin haber visto el terror de su gran poder? Prosternate te digo.

MANFREDO.

Que Ariman se prosterne delante del que es superior a el, delante del Eterno e Infinito, delante del soberano Criador, que no le ha destinado a que se le de adoracion; que el se arrodille, y yo lo ejecutare igualmente.