EL ABAD.
Herman, yo te lo ordeno, ves a llamar a la puerta y a prevenir al conde acerca de mi visita.
HERMAN.
Nosotros no nos atrevemos.
EL ABAD.
iY bien! yo mismo ire a anunciarme.
MANUEL.
Mi respetable padre, deteneos, os lo suplico.
EL ABAD.
?Porque?