MANFREDO.
Mira, ?no ves nada?
EL ABAD.
Nada.
MANFREDO.
Mira bien, te digo y sin temblar.
?Que ves ahora?
EL ABAD.
Veo lo que es muy capaz de hacerme temblar, pero no temo nada, veo un espectro sombrio y terrible que sale de la tierra como una divinidad infernal. Su frente esta cubierta con un velo negro, y su cuerpo parece que se halla rodeado de nubes aciagas; pero yo no le temo.
MANFREDO.
Tu no tienes que temer, es cierto; pero su aspecto puede paralizar tus miembros cargados de anos. Lo repito, retirate.