«Seigneur! préservez moi, préservez ceux que j'aime,
«Frères, parents, amis, et mes ennemis même
«Dans le mal triomphants,
«De jamais voir, Seigneur! l'été sans fleurs nouvelles,
«La cage sans oiseaux, la ruche sans abeilles,
«La maison sans enfants.»
VÍCTOR HUGO.

71—PÁGINA 287

EL CEMENTERIO DE CAMPAÑA

De esta elegía ha dicho Lord Byron, que su autor seria el primer poeta inglés, sino hubiese escrito otra cosa. Traducida á todos los idiomas vivos, su celebridad ha ido creciendo con el tiempo. En español conozco cinco traducciones, que no son sino pálidos reflejos del original ó amplificaciones del texto, adoleciendo todas ellas del defecto capital de ser por demas compendiosas ó arrostrarse demasiado sin ser completamente fieles. Habiendo hecho un estudio especial de esta composicion, me ensayé muy temprano en su traduccion por consejo del Dr. D. Florencio Varela. Hoy con mas meditacion he vuelto á rehacer mi trabajo, separándome tanto de mi antigua version, cuanto de las demas traducciones conocidas. Siguiendo el precepto de Chateaubriand, he querido hacer una version casi literal, ciñéndome al mismo número de versos del original, adoptando metro análogo por su gravedad, reproduciendo su movimiento, repitiendo sus sonidos por otros aproximados, dando á los pensamientos su concision, y al estilo la noble sencillez que lo caracteriza, procurando así acercarme en cuanto me ha sido posible á la fuente primitiva de que brotó esta sublime poesía. ¡Feliz aquel que consiga inocularla en su lengua materna!

72—PÁGINA 291

Yace en brazos de trémula esperanza
«Paventosse speme.»—PETRARCA

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EL APÓSTOL DE BERANGER

Dedicado á Lamennais

Las «Palabras de un Creyente» de Lamennais, ha sido el libro de cabecera de una generacion, que ha contribuido á darle su temple moral. Especie de Evangelio popular, que conteniendo todos los principios del decálogo democrático, encierra en sí el ideal de todos los tiempos unido á las aspiraciones generosas de la época moderna, sus páginas han sido por mucho tiempo el encanto del jóven, el alimento del libre pensador y el consuelo del aflijido, á la vez que han impregnado con el perfume de una poesía austera el corazon de los hombres capaces de apasionarse por todo lo que es bello y bueno.