Mandé la gente á que siguiesen la sementera, otros á hacer leña para el viage, y otros prosiguiesen con la aguada. A las dos de la tarde llegó el Cacique Negro con sus indios, se le dió de comer y aguardiente: á la noche llegó la chalupa á bordo.

DIA 19.

Se acabó de hacer la aguada, leña y sementeras: despaché al Cacique Negro con sus indios, habiéndole regalado aguardiente, harina, bizcocho y porotos, quedándome listo para por la mañana emprender mi viage al Rio Negro.

Al anochecer vino á bordo el Cacique Negro, pretendiendo con fuertes instancias una carta para el Exmo. Señor Virey, para que la condujesen á Buenos Aires 4 indios que con el Chanchuelo, dice, vá á mandar á esta ciudad, á fin de que estos pudiesen pasar por las guardias francamente, y que el dicho cacique con Guchulap, Calpisquis, Toro, Guchan, Canopey y Alcaú juntos, pasaban al Volcan á tomar bagualada, de cuyo paraje queria despachar los expresados chasques Buenos Aires. Y habiendo yo sabido por dicho cacique, que los dichos peones que llevaban carta por tierra á Buenos Aires, llamado el uno Juan José, y el otro Martinez, los tendrian detenidos en los toldos de Calpisquis hasta el regreso del Cacíque Negro á ellos, por haber dicho allí unos indios que nosotros marchabamos con mucha gente y armas para matarlos, motivado de la venida del Super-intendente al Colorado, les dije que de ningun modo irian estos indios mas seguros, que con los expresados peones, pues llevaban cartas y pasaportes. Les expresé cuanto pude esta seguridad, á fin de que no los detuviesen, y lograsen el viage que se intenta por tierra; y regalé á este cacique cuanto pude, y á sus indios, encargándole mucho la seguridad del peon Godoy, haciéndoles muchos ofrecimientos mi regreso al Colorado.

El Chanchuelo me dijo, que el camino que llevaban los dos peones que van á Buenos Aires, es el peor, y que el camino mejor era por cerca de la costa hasta el Volcan, y que desde el Colorado hasta el Quenquen habia cinco dias de camino bueno.

DIA 20.

De mañana salí para el Rio Negro, y al mismo tiempo se fueron los indios: llegué al Paso de los Faroles, y me fué preciso dar allí fondo para abalizarle.

DIA 21.

Este dia fuí á reconocer el principal desague del Colorado, y abalizé el paso con 40 balizas hasta la Punta de los Zaramagullones, y me hice á la vela, y al remolque hasta la noche, que dí fondo á la expresada punta en dos brazos de agua.

DIA 22.