Al salir el sol proseguí mi viage con viento OSO fresco y á la sirga. A las 8½ hallé una furia de corriente, y tan rápida, que dando los mejores cabos de espias, todos faltaron, y no tuve otro arbitrio que atracar á tierra adonde descorché el calabrote, y volviendo á corchar y hacer járcia proporcionada para pasar este parage, me llevó el resto del dia esta faena, y pude pasar las embarcaciones, habiendo navegado al SE una milla de distancia, y observé el sol en 40° 2′ de latitud S.
DIA 20.
Al salir el sol proseguí á la sirga, hasta las 8 de la mañana que llegué á un despeñadero de agua con poco fondo, y la corriente tan viva que estuve para pasarle hasta las 2 de la tarde, y á las 4 de la tarde hallé otro menos malo de pasar, que me detuvo hasta las 7½ de la noche, á cuya hora me acampé. Navegué este dia al SO corregido una milla: el viento estuvo al OSO bonancible.
DIA 21.
Al salir el sol proseguí tendiendo espias, y á la sirga. A las 9 de la mañana hallé un palo de 3½ varas de largo, y palmo y medio de diámetro, labrado por dos lados á lo largo con una mala acha ú otro instrumento, como azuela mal afilada; y en los extremos tenia al rededor dos incisiones que penetraban como dos pulgadas: cuyas circunstancias me inducen á presumir, que sea, ó fuese hecho para balsa, de las que gastan los indios para barquear en la laguna de Huechum-lauquen, y que precisamente habrá de esta madera á la orilla de este rio.
A mí me parece alerce, pero el marinero Bartolomé de Peña, sugeto entre nosotros el mas instruido en las producciones de la Cordillera, Chiloé, Valdivia, Chile, Penco, Lima, y campos de la costa del S, afirma que esta madera se llama luma en Valdivia.
A mediodia hallé vestigios de haber estado algunos indios 10 ó 12 dias há, en un potrerito chico que tiene el rio por la parte del N, y así sucede en todos, porque no hay rincon por chico que sea á la orilla del rio, como tenga algun pasto, que no esté trillado y pisoteado de ellos.
Dejo de referir los trabajos que costó el dia de hoy el vencer la dificultosa navegacion que se hizo, por no acordarme con mas viveza, refiriéndola, porque ya casi me tiene apurado el sufrimiento, y aun la idea de como he de navegar en muchas partes, pues á cada paso es preciso valerse de ideas nuevas, y distintas invenciones de las pasadas. Navegué este dia al S ¼ SO 3 millas de distancia, por entre esta serrania, ó grandes promontorios de piedra.
DIA 22.
Al salir el sol continué mi navegacion con los estorbos de siempre. A mediodia hallé un arroyito que viene del S, y entra por esta parte al rio principal: tiene muy poca agua en pozos, y corre muy poco, viene por una cañada muy profunda por entre las sierras.