Amaneció en calma y cerrado de neblina muy densa. A las 9½ empezó á aclarar, y á esta hora proseguí mi viage al remo. A las 11½ llegué al Diamante, entré en él, y lo hallé mas bajo que cuando fuí para arriba. Arrimé á tierra, y reconocí que no me permitia navegarle, aunque tenia dispuesto, si lo hallase crecido, de seguirlo algunos dias.[24] A las 2 de la tarde salí de él, y proseguí mi viage hasta la noche, que me acampé á la parte del S, habiendo varado esta tarde las chalupas tres veces.

Por las orillas del Diamante me parece que no habitan los indios, porque no se hallan caminos, ni veredas en ellas.

Luego que salí de la serrania, advertí el tiempo mas templado, cuya suavidad se experimenta, al paso que se alarga la distancia de ella.

DIA 13.

Salí esta mañana prosiguiendo el rio aguas abajo, el que tiene ahora menos agua que cuando fuí para arriba, cansado por la poca que en este tiempo trae el Diamante. Este en aquel tiempo venia mas crecido que ahora, antes de venir á unirse con el otro: entonces los dos incorporados tenian mas agua que ahora. Ahora el principal trae mas agua que traia en aquel entonces; pero el Diamante, ó los dos incorporados juntan ahora menos caudal que en aquel tiempo: luego quien causa esta alteracion en el conjunto de todos los rios, y en la estacion presente, es el Diamante.

Desde que se junta este rio al principal, no corre el agua la mitad que antes de juntarse.

Tambien á proporcion que vá alargando la distancia de las nacientes de los rios y de las serranias de la Cordillera, vá minorándose la velocidad de la corriente.

Hoy estuvo el viento al SSE bonancible, y no hubo mas que una varada, que costó poco sacar las embarcaciones.

Al anochecer me acampé á la parte del S.

DIA 14.