Al ser de dia proseguí navegando al remo. A la una de la tarde vino el viento al NO, y pude dar la vela; y vine á acamparme á la banda del S, distante 6 leguas de la Angostura. Anocheció con el viento al NO fuerte.
DIA 22.
Al amanecer me hice á la vela y remo, con viento al NO fresco: duró todo el dia, y este ha sido el de mayor navegacion despues que pasé el Diamante. A las 3 de la tarde pasé el parage á donde puse el palo al Champan. A las 4½ el camino de San Antonio: á las 5, la Angostura, y me acampé al anochecer á la parte del S; al oriente, media legua de la Angostura, sin haber varado ayer ni hoy: pero desde ante ayer creció el rio, á mi parecer, mas de 5 pies.
DIA 23.
Amaneció lloviendo. A las 8½ cesó de llover, y me hice á la vela y al remo con viento NO flojo. A las 2½ de la tarde pasé la última Angostura, y vine á acampar dos leguas y media de ella, á la banda del N del rio. Anocheció lloviendo y calma.
DIA 24.
Al amanecer me puse en marcha al remo por estar calma. Al mediodia llegué al Corte de la Madera: allí supe que José Domingo Gonzalorena habia ido con una partida, rio arriba. A la media hora de estar allí llegó dicho Gonzalorena, y me dijo habia llegado á la Fortaleza de Villarino. De allí salí á las 2 de la tarde, y vine á acampar en la Isla de los Gallegos.
DIA 25.
A las 6 de la mañana proseguí mi viage al remo, y á las 8½ anclé en el establecimiento del Rio Negro, habiendo saludado á la plaza con 9 cañonazos. Desembarqué, y me presenté con la expedicion de mi cargo al caballero Super-Intendente: con lo que concluí este diario, que aunque tiene bastante que enmendar, por no ser posible examinar con propiedad algunas cosas que están en él escritas, cuyos juicios salieron despues inciertos, y otras anotaciones, lo dejo para cuando se hagan los planos que pertenecen á este reconocimiento, con cuya presencia se puede mas bien demostrar y hacer patente todo, desde lo que mas interesa hasta la parte mas mínima.[25]
Acabados de hacer los expresados planos, no huvo tiempo para corregir este diario, así de los errores de los rumbos y distancias calculadas, (para que apareciesen las operaciones claras) como de algunos errados juicios y otras cosas que en él se escribieron y apuntaron, solo para memoria: las cuales no servirán acaso mas que para que fastidie su lectura. Pero no son de momento alguno para el fin principal.