Es cierto que Villarino habla en su diario de otro rio que desagua en el primero por la parte del Norte, al cual llama Diamante: pero tampoco este puede dirigirse á Mendoza, por la razon siguiente:—Bien al norte del Rio Negro corre atravesando la Pampa el Rio Colorado, cuya extension y profundidad me hacen creer que sus vertientes han de estar á la falda de la Cordillera, y en este caso es muy probable que la direccion del Colorado sea en una línea casi paralela á la del Rio Negro, y que el Diamante corra por el espacio que media entre los dos, hasta su confluencia con aquel. Esta idea, Señor Marques, es muy arreglada á los principios de la geografia, y por tanto me atrevo á asegurar que el Diamante no puede dirigirse á Mendoza, porque, ó ha de ser un brazo del Colorado, ó ha de nacer en la Cordillera como los dos rios principales.
Es falsa la nota que pone Villarino á su plano, de que Mendoza no está lejos del confluente del Diamante con el Rio Negro: porque segun la latitud indicada por el mismo plano, y la que tiene Mendoza, hay á lo menos 100 leguas contadas por el meridiano, y algunas mas á San Luis, que está á la parte del norte de Mendoza. Villarino merece que se le perdone este descuido, porque no tenia delante la carta de Mendoza.
Si el rio Tunuyan, que corre por Mendoza, desagua en otro rio, debe ser en el Colorado y no en el Diamante, como supone Villarino.
A vista de esto, y de lo que expuse en papel separado acerca de las pocas ventajas que ofrece el Rio Negro para el comercio, agricultura, pesca, &a., y á que no hay, ni puede haber un fundado y prudente motivo para temer por aquella parte una invasion de loe enemigos de la Corona de España, soy de parecer que el establecimiento del Rio Negro es inutil, y que para asegurar la posesion de aquel terreno, basta conservar el Fuerte del Carmen, con una mediana guarnicion.
Me alegrára tener mas lucess y conocimientos sobre estos asuntos, para satisfacer los deseos de S. E., á quien debe Vd. pedir, que, desentendiéndose de las notas del Super-Intendente, proteja á Villarino que ha trabajado mucho y bien: pues el mérito contraido por este piloto es real y efectivo, y en lo demas puede caber alguna duda.
Soy de Vd., como siempre, afecto amigo y servidor.
VARELA.
En 22 de Octubre de 1783.