Ya llega...

EL CONDE

Anda, hijo, anda.

EL MÉDICO

Con su permiso... No necesito decirle... Humildísimo, incondicional servidor... (Suenan más cohetes.)

EL CONDE, al Cura.

¿Y tú, no vas, Carmelo?

EL CURA

Indefectiblemente tengo que asomar las narices por allí. No diga la Condesa que soy descortés...

EL CONDE