DOLLY
¿Con quién has venido?
EL ALCALDE, a Lucrecia.
Ahí tiene usted a Venancio, con un recado del León de Albrit... Cuidado que no le llamo flaco ni gordo, ni hablo de sus pulgas.
LUCRECIA, demudada.
Voy... ¿Qué será? (Entra en la casa, acompañada de la Alcaldesa.)
EL ALCALDE, a Consuelito, que ávida de noticias se le aproxima.
Esta tarde no podremos librarnos del orfeón. Ya le he dicho a Fandiño que con un par de cantatas nos daremos por bien servidos.
CONSUELITO
Y echarán, aplicándolo a tu amiga, el coro dedicado a Isabel la Católica, que dice: «Salve, matrona excelsa...» (Cantando.)