VENANCIO, riendo.

Pidiéndole dinero.

SENÉN

Hombre, no: le proponía una entrevista para tratar de asuntos graves...

GREGORIA

De asuntos de familia. Y como la Condesa no quiere altercados en Madrid, porque allí puede haber escándalo, y se entera todo el mundo, y hasta lo sacan los papeles, le ha citado en este rincón de Jerusa, donde solo vivimos cuatro papanatas, y si hay zipizape aquí se queda, y la ropa sucia, en casita se lava. ¿Qué tal, señor cortesano, entiendo yo a mi gente?

VENANCIO

Dí que no es lista mi mujer.

SENÉN, risueño y galante.

Sabe griego y latín. ¡Vaya un talento! Y para acabar de granjearse mi estimación, me va a traer un vasito de cerveza. Estoy abrasado.