Pero mi conciencia no me permite engañar a la Condesa, que sin duda cree que os enseño algo, y que vosotras lo aprendéis...

DOLLY, poniéndose las antiparras de Coronado, que están sobre la mesa.

Piito, estamos aburridísimas.

D. PÍO, queriendo recobrar sus anteojos.

¡Que me los rompes, hija!

NELL

Piito salado ¿no sería mejor que nos fuéramos los tres a dar un paseo por la playa?

D. PÍO

Está bien, muy bien. ¡Magnífico! ¡De pingo todo el santo día, aun las horas dedicadas a la educación! Muy bonito; sí, señoras, muy bonito... Y heme aquí de figurón, de monigote irrisorio; yo, que soy la ciencia; yo, yo, que estoy aquí para inculcaros...

DOLLY