Sí, hombre. A la playa...

NELL, a Venancio.

¿Ha salido ya el abuelito?

VENANCIO

No; ni creo que salga. Vayan las señoritas con el maestro.

NELL

¿Y usted se queda, D. Carmelo?

EL CURA

Sí, hija mía: espero al amigo Angulo, con quien tengo que hablar.

VENANCIO, mirando por la ventana.