¿Sabe usted si duerme?
GREGORIA
Esta mañana, cuando le entré el desayuno, le dije... con todo el respeto del mundo, claro: «¿Qué tal ha pasado la noche el señor Conde?» y me contesto: «Bien;» pero en seco, y con un tonillo que, a mi parecer, era lo mismo que decir: «Mal.»
EL CURA
¿Qué? ¿Hay algo de nuevo?
EL MÉDICO
Nada. Hoy no le he visto aún. En la conversación que anoche tuvimos, pude, observar que a la exaltación del orgullo aristocrático, añade nuestro D. Rodrigo otra monomanía: la sutileza del honor y de la moral rígida, en un grado de rigidez casi imposible, y sin casi, en las sociedades modernas.
EL CURA
Lo mismo observé yo en nuestro paseo de ayer tarde. Por cierto que... me hizo pasar un mal rato.
EL MÉDICO