A mí, cosa perdida.

VENANCIO

A mí... peligroso.

EL MÉDICO, más reflexivo que los otros.

No precipitarse a juzgar. Le tengo por uno de tantos. El hombre piensa; su idea le invade el espíritu; su voluntad aspira a la realización de la idea. Uno de tantos, digo, como usted y como yo, mi querido D. Carmelo.

EL CURA

¿No ves la demencia en ese pobre anciano?

EL MÉDICO

Veo la exaltación de un sentimiento, una inteligencia que trabaja sin desmayar nunca, una voluntad agitándose en el vacío, con fuerza hercúlea que no puede aplicarse...

VENANCIO, desdeñoso.