GREGORIA
Allí donde hay bambolla, derroche, y donde los ricos por su casa gastan, según dicen, más de lo que tienen, el pobre allegador, económico y despabilado como tú, sabe encontrar piltrafa. Ahí tienes el caso del señor Conde. Toda su riqueza se ha repartido entre muchos que andaban quizás con los codos al aire.
VENANCIO
Prestamistas, curiales, cuervos y buitres, y todos los golosos de carne muerta.
SENÉN, desdeñoso.
Mal fin ha tenido el prócer. Vaya usted preparando, Gregoria, las buenas calderadas de patatas, las sopitas de leche, para que se acostumbre a la frugalidad, y olvide sus hábitos gastronómicos.
GREGORIA
No, no: lo que es hoy, al menos, si viene, tengo que prepararle una buena comida.
VENANCIO
Como se entretenga en Polan y no coja el coche que ha salido de allí a las diez, no vendrá hasta mañana.