Segurísimas. Desde París nos escribía cartitas.

EL CONDE

¿A cada una por separado?

DOLLY

No; a las dos en un solo papel, y nos decía: «Florecitas de mi alma, únicas estrellas de mi cielo...» Pero de Valencia no nos escribió nunca.

NELL

Ninguna carta recibimos de Valencia. Nosotras le escribíamos, y él no nos contestaba.

(Larga pausa. El Conde apoya la frente en sus manos, con las cuales empuña el palo, y permanece un rato en profunda meditación.)

DOLLY

Abuelito, ¿te has dormido?