¿Quieres que te demos el brazo?

EL CONDE

No, chiquillas, no quiero aprisionaros. Corred solas y con libertad... Ya estamos en sendero franco, y pisamos la finísima alfombra del bosque sombrío.

NELL, a Dolly.

¿A que no me coges?

(Se alejan corriendo.)

EL CONDE, hablando solo, desalentado.

Las facciones nada me dicen... (Animándose.) Hablarán los caracteres... Ya se clarean, ya. Nell paréceme más grave, más reposada; Dolly más frívola y traviesa... Pero noto que cambian, permutan las cualidades de una y otra, de modo que aquella parece esta, y esta, aquella. Observemos mejor. (Las niñas juegan a cuál corre más.)

DOLLY, que vuelve triunfante, casi sin respiración.

No me has cogido, no.