EL CONDE
Vaya, Nell, no llores, pues no hay motivo para tanto. Y tú, Dolly, no te rías. ¿No ves que la has ofendido?
NELL
Siempre es así. Todo lo toma a risa.
EL CONDE, para sí.
Nell tiene dignidad. Esta es la buena. (A Dolly, con un poquito de severidad.) Dolly, te he mandado que no te rías.
DOLLY
Es que me hace gracia.
EL CONDE, a Nell, acariciándola.
Tú eres noble, Nell. En ti se revela la sangre, la raza... Vaya, haced las paces.