No, papá... ¡Qué cosas tienes! Dolly no es ordinaria. Creo que se lo has dicho en broma. Dolly es muy buena.
EL CONDE
¿La quieres?
NELL
Muchísimo.
EL CONDE
¿Y no estás incomodada con ella porque te dijo que mentías?
NELL
Yo no... Cosas de nosotras. Reñimos, y en seguida hacemos las paces. Dolly es un ángel: le falta sentar un poquito la cabeza. Yo la quiero; nos queremos... ¡Ya tengo unas ganas de abrazarla y decirle que me perdone!
EL CONDE, con júbilo.